Ayvens ha definido una nueva hoja de ruta de crecimiento hasta 2029. La multinacional de renting quiere reforzar varios de sus negocios clave durante los próximos tres años. Entre sus principales objetivos figura superar los 900.000 vehículos gestionados entre clientes particulares y autónomos.
La compañía espera cerrar 2026 con alrededor de 780.000 unidades dentro de este segmento. Su previsión supone, por tanto, un crecimiento superior al 15% hasta 2029.
El objetivo forma parte de su nuevo plan estratégico. La empresa quiere impulsar el negocio de particulares y autónomos, aumentar su presencia en vehículos comerciales y aprovechar el potencial que observa en el renting de automóviles usados, especialmente eléctricos.
Más peso de particulares y autónomos
El negocio dirigido a particulares y trabajadores por cuenta propia se convertirá en uno de los principales vectores de expansión de Ayvens.
La multinacional prevé pasar de los 780.000 vehículos estimados para finales de 2026 a más de 900.000 unidades en 2029.
La compañía también aspira a incrementar el volumen de vehículos comerciales dentro de su flota. Su objetivo es alcanzar las 580.000 unidades en 2029, frente a las 530.000 con las que prevé concluir este ejercicio.
Esta evolución supondría un crecimiento aproximado del 10% en tres años y reforzaría el peso de los vehículos comerciales dentro de su actividad.
El renting de usados gana protagonismo
Otro de los focos de Ayvens se encuentra en el mercado del vehículo de segunda mano. La empresa considera que este segmento cuenta con un importante potencial de crecimiento ligado al proceso de electrificación.
Su previsión es aumentar un 13% esta actividad entre 2026 y 2029. La compañía se marca como primer objetivo alcanzar una flota de 100.000 vehículos usados en ese horizonte temporal.
Ayvens considera que el vehículo eléctrico de ocasión puede convertirse en una alternativa relevante frente al vehículo nuevo cuando sea capaz de responder mejor a las expectativas de los clientes.
La empresa identifica tres factores esenciales: el precio, la autonomía y los tiempos de recarga. A ello se suman unos costes de mantenimiento reducidos, que podrían reforzar el atractivo de estos vehículos en el mercado de movilidad.
La electrificación seguirá avanzando en Europa
Ayvens reconoce, no obstante, que la electrificación todavía atraviesa una fase de transición.
Según sus previsiones, la cuota del vehículo eléctrico en Europa alcanzará el 50% en 2030, frente al 20% registrado en 2025.
Esta evolución también podría reducir progresivamente una de las principales incertidumbres que afectan actualmente al mercado: el valor residual de los automóviles eléctricos.
La compañía espera que estas dudas disminuyan conforme la movilidad eléctrica gane peso, mejoren las capacidades de los vehículos y aumente su aceptación entre los consumidores.
Este escenario tendría un impacto directo sobre el negocio del renting y, especialmente, sobre la comercialización y gestión posterior de los vehículos eléctricos usados.
Una nueva etapa tras integrar LeasePlan y ALD Automotive
El nuevo plan estratégico llega después del proceso de integración desarrollado durante los últimos años.
Philippe De Rovira, consejero delegado global de Ayvens, ha señalado que la ejecución del Plan PowerUp 2026 está cerca de completarse tras la integración de LeasePlan y ALD Automotive.
La compañía abre ahora una nueva etapa centrada en el crecimiento rentable.
En este contexto, Ayvens prevé alcanzar en 2029 un retorno neto sobre fondos propios totales de entre el 14% y el 16%.
La dimensión actual del grupo ofrece una referencia del punto de partida. Al cierre del primer semestre, la flota global gestionada por Ayvens alcanzaba los 3,054 millones de vehículos.
Menos emisiones dentro de la flota
La estrategia hasta 2029 también incorpora objetivos relacionados con las emisiones de los vehículos gestionados.
Ayvens calcula que la media de sus automóviles alquilados se situará dentro de una horquilla de 75 a 85 gramos de CO₂ por kilómetro en 2029.
La cifra supondría una reducción frente a los 101 gramos por kilómetro registrados al cierre del año pasado.
De este modo, la multinacional combina sus objetivos de expansión con una mayor penetración de la movilidad eléctrica y una reducción de las emisiones medias de su flota.
El plan refleja una estrategia basada en ampliar negocio en segmentos con potencial, reforzar la rentabilidad y prepararse para un mercado europeo en el que el vehículo eléctrico irá ganando progresivamente más peso.