Ford quiere aprovechar el crecimiento de la inversión occidental en defensa para ampliar su presencia en el mercado de vehículos militares. La compañía ha confirmado que competirá por un contrato de Vehículos de Movilidad Ligera del Ministerio de Defensa del Reino Unido.
La operación llega en un escenario marcado por la guerra de Ucrania y la inestabilidad geopolítica internacional, factores que han impulsado el gasto en defensa y abierto nuevas oportunidades para los fabricantes de automóviles.
La multinacional estadounidense pretende utilizar como punto de partida sus modelos Ranger y Ranger Super Duty, que serían adaptados para responder a los requisitos militares del programa británico.
El contrato supone una oportunidad para que Ford avance en un mercado en el que otros grandes grupos industriales ya cuentan con experiencia y proyectos en marcha.
Una alianza con General Dynamics y Ricardo
Ford no afrontará el proyecto en solitario. La compañía se ha asociado con General Dynamics Land Systems UK y el grupo británico de ingeniería Ricardo.
El objetivo del consorcio es desarrollar y presentar versiones específicas de las camionetas de Ford para competir en el programa del Ministerio de Defensa.
Los nuevos vehículos están llamados a sustituir la actual flota de Land Rover y Pinzgauer del Ejército británico. Estos últimos son vehículos de origen austriaco disponibles en configuraciones 4×4 y 6×6.
Jim Baumbick, presidente de Ford Europa, ha destacado que la alianza pretende ir más allá del suministro de un vehículo de producción. El planteamiento busca ofrecer una solución que abarque todo su ciclo de vida.
La estrategia combina así una plataforma procedente del mercado convencional con la experiencia de compañías especializadas en defensa e ingeniería.
Varios grupos compiten por el contrato
Ford tendrá que enfrentarse a rivales con una importante capacidad industrial. General Motors también aspira al contrato británico y concurre junto a BAE Systems y NP Aerospace.
Ineos Automotive ha formado otro consorcio con SMT Defence y NMS UK. Jaguar Land Rover, por su parte, está estudiando sus propias alianzas para participar en este mercado.
La lista de aspirantes se amplía con Babcock International. El grupo de defensa ha desarrollado una propuesta basada en el veterano Toyota Land Cruiser 70.
El programa británico reúne así a fabricantes de automóviles, compañías de defensa y grupos de ingeniería alrededor de un segmento que gana relevancia dentro de las inversiones militares.
General Motors parte con ventaja
En el negocio de los vehículos militares ligeros, General Motors cuenta actualmente con una posición más avanzada que Ford. Su división especializada en defensa está operativa desde 2017.
Uno de sus principales proyectos es el Infantry Squad Vehicle, desarrollado a partir de la plataforma del Chevrolet Colorado ZR2. El modelo utiliza además un elevado volumen de componentes procedentes del vehículo de serie.
La consejera delegada de General Motors, Mary Barra, explicó a los inversores el pasado julio que los pedidos relacionados con este vehículo deberían superar los 1.000 millones de dólares según los objetivos de compra del Ejército estadounidense.
El plan contempla la adquisición de más de 10.000 unidades, siempre que el Congreso estadounidense apruebe las partidas presupuestarias correspondientes.
Las plataformas de serie ganan protagonismo
Tanto la propuesta de Ford como el proyecto desarrollado por General Motors parten de vehículos disponibles en el mercado convencional.
Ford apuesta por transformar sus camionetas Ranger, mientras que General Motors utiliza el Chevrolet Colorado ZR2 como base de su Infantry Squad Vehicle.
Este planteamiento coloca a las plataformas de automoción de serie en el centro de algunos de los nuevos proyectos destinados a movilidad militar ligera.
Para Ford, el concurso del Ministerio de Defensa británico representa una oportunidad para competir en un segmento donde General Motors ya tiene ventaja.
La compañía estadounidense buscará hacerlo apoyándose en sus Ranger y en la alianza formada con General Dynamics Land Systems UK y Ricardo. El resultado del concurso determinará qué propuesta participará en la renovación de una flota militar británica actualmente apoyada en los Land Rover y Pinzgauer.