Mercedes-Benz ha firmado un acuerdo definitivo con Wayve para integrar el sistema AI Driver de la compañía británica en sus futuros vehículos.
La previsión es que esta tecnología de asistencia avanzada a la conducción esté disponible en automóviles de la marca dentro de los próximos dos años.
El acuerdo supone un paso más en la relación entre ambas empresas. Mercedes-Benz invirtió en Wayve durante su última ronda de financiación, celebrada a comienzos de este año. Además, las dos compañías llevan varios años trabajando en la adaptación del software a los vehículos del fabricante alemán.
La nueva fase traslada ese trabajo al ámbito de la producción en masa.
Primera integración en el segmento premium
Jörg Burzer, director de Tecnología de Mercedes-Benz, ha destacado que el acuerdo supondrá la primera integración mundial del AI Driver de Wayve en el segmento premium.
La tecnología permitirá ampliar el acceso a funciones de conducción asistida punto a punto tanto en entornos urbanos como en autopistas.
Mercedes-Benz plantea además un despliegue internacional de la solución.
El fabricante considera que la colaboración permitirá llevar esta tecnología a un mayor número de clientes y ampliar progresivamente su disponibilidad en diferentes mercados.
Una tecnología que prescinde de los mapas de alta definición
Uno de los principales elementos diferenciales de Wayve está en su enfoque tecnológico.
La empresa denomina AV2.0 a su sistema. Su objetivo es entrenar el AI Driver para interpretar el entorno y adaptarse a distintas situaciones sin depender de mapas de alta definición.
Wayve sostiene que este planteamiento permite al sistema funcionar en nuevas ciudades sin necesidad de establecer delimitaciones geográficas específicas ni realizar un reentrenamiento para cada ubicación.
Esta capacidad se pondrá a prueba a medida que avance el despliegue global previsto por la compañía.
Frente a los sistemas que requieren una preparación específica de cada ciudad, el modelo de Wayve busca facilitar la entrada en nuevos mercados mediante el uso de un mismo software central.
Nvidia y Microsoft Azure, detrás del entrenamiento
El entrenamiento del AI Driver se apoya en infraestructura tecnológica externa.
Wayve utiliza la infraestructura de inteligencia artificial de Nvidia a través de Microsoft Azure.
Sobre esta base, la empresa ha desarrollado un software diseñado para cubrir distintos niveles de automatización.
La misma plataforma puede escalar desde sistemas de asistencia al conductor hasta aplicaciones de conducción totalmente autónoma.
Esta arquitectura permite a Wayve dirigirse tanto a fabricantes de vehículos particulares como a compañías interesadas en el desarrollo de robotaxis.
Una plataforma compartida para varios fabricantes
Mercedes-Benz no es el único grupo automovilístico que participa en el desarrollo de Wayve.
La compañía británica cuenta también con Nissan y Stellantis entre sus inversores y socios.
Su estrategia pasa por posicionar AI Driver como una plataforma compartida para la industria del automóvil, en lugar de vincularla en exclusiva a una única marca.
La incorporación de Mercedes-Benz refuerza ese planteamiento.
Para los fabricantes, la posibilidad de utilizar una base de software común puede facilitar la implantación de funciones avanzadas en distintas gamas y mercados.
Wayve mantiene, además, el mismo núcleo tecnológico para diferentes aplicaciones y niveles de autonomía.
La escalabilidad, en el centro del acuerdo
La capacidad de generalización del software es uno de los factores relevantes para la estrategia de Mercedes-Benz.
A diferencia de otros sistemas que dependen de mapas HD preparados específicamente para cada ciudad, Wayve sostiene que su tecnología puede adaptarse a nuevos entornos sin ese proceso previo.
Esto abre la posibilidad de desplegar el mismo AI Driver en distintos mercados con mayor rapidez.
El acuerdo permitirá comprobar esa capacidad a mayor escala, ya que la integración se producirá en vehículos destinados a producción.
Para Mercedes-Benz, el proyecto supone avanzar desde las fases de desarrollo y adaptación hacia una aplicación industrial a gran escala.
Un nuevo paso en la estrategia de automatización
La colaboración entre Mercedes-Benz y Wayve entra ahora en una fase más próxima al mercado.
Tras varios años de trabajo conjunto y la entrada del fabricante alemán en el capital de la empresa británica, el nuevo acuerdo establece el camino hacia la integración comercial del sistema.
La tecnología está diseñada para cubrir desde funciones avanzadas de asistencia hasta escenarios de autonomía completa.
Wayve, con sede en Reino Unido, busca consolidar su software como una solución aplicable a diferentes fabricantes y modelos de movilidad.
Mercedes-Benz, por su parte, utilizará esta alianza para ampliar sus capacidades de conducción automatizada y preparar el despliegue internacional del AI Driver durante los próximos años.