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El fabricante estadounidense Ford prepara una nueva ofensiva industrial en Europa con el objetivo de recuperar cuota de mercado frente al avance de las marcas asiáticas. La compañía lanzará cinco nuevos turismos de fabricación local, entre ellos el futuro sustituto del Fiesta y una nueva versión compacta del Bronco SUV.

La estrategia contempla reforzar la producción europea a partir de 2028 y tendrá a España como uno de sus principales centros industriales. La planta de Almussafes, en Valencia, fabricará una versión compacta del Bronco destinada al mercado europeo.

Además, la compañía desarrollará dos vehículos eléctricos pequeños utilizando una plataforma suministrada por Renault. Uno de estos modelos asumirá el relevo del histórico Fiesta dentro de la gama europea de la marca.

Con este movimiento, Ford busca revertir años de pérdida de matriculaciones y recuperar presencia en segmentos donde tradicionalmente había mantenido posiciones de liderazgo.

El retroceso comercial obliga a acelerar cambios

La situación de Ford en Europa se ha deteriorado de forma significativa durante la última década. Las matriculaciones de la compañía han caído más de un 70% desde 2015.

Ese año, la marca comercializó cerca de 1,4 millones de vehículos en el continente europeo. En 2024, las entregas descendieron hasta las 426.307 unidades, según datos recogidos por Fleet People.

La cuota de mercado también se ha reducido de forma constante. La penetración de Ford cerró 2024 en el 3,3%, tras sufrir una nueva caída del 17% en ventas.

La tendencia apenas mejoró en el ejercicio siguiente. La compañía vendió prácticamente el mismo volumen de vehículos y cerró con 426.459 unidades, apenas un 0,1% más. Sin embargo, su cuota volvió a bajar hasta el 3,2%.

La situación empeoró durante el primer trimestre del año actual, cuando la penetración de mercado cayó hasta el 2,8%.

Este escenario ha obligado al fabricante a replantear su estrategia industrial y comercial en Europa, especialmente en el segmento de vehículos compactos y eléctricos.

La presión de las marcas chinas cambia el mercado

El crecimiento de fabricantes asiáticos como BYD o MG está modificando el equilibrio competitivo del mercado europeo.

Estas compañías han logrado aumentar su presencia gracias a una oferta de vehículos eléctricos e híbridos con precios competitivos y una rápida expansión comercial.

BYD, por ejemplo, duplicó su cuota en Europa durante el primer trimestre, pasando del 0,9% al 2,1%. Por su parte, SAIC, propietaria de MG, alcanzó el 2,3%, según datos de ACEA.

La nueva hoja de ruta de Ford supone un giro respecto a la estrategia seguida durante los últimos años, marcada por la salida progresiva del segmento de vehículos pequeños.

La decisión resulta especialmente relevante teniendo en cuenta el peso histórico del Fiesta en Europa. El modelo, fabricado durante años en España, superó los 22 millones de unidades vendidas desde su lanzamiento en 1976.

Aunque la producción finalizó en 2023, el Fiesta sigue siendo uno de los vehículos usados más vendidos en mercados como Reino Unido.

Almussafes gana protagonismo en el nuevo plan industrial

La planta valenciana de Almussafes volverá a desempeñar un papel clave dentro de la estructura industrial europea de Ford.

El centro fabricará una versión compacta del Bronco SUV a partir de 2028. Este modelo se integrará en una estrategia orientada a reforzar la producción local y optimizar la capacidad industrial de la compañía en Europa.

Además del nuevo SUV, la compañía desarrollará dos eléctricos urbanos sobre una plataforma compartida con Renault. Esta alianza permitirá reducir costes de desarrollo y acelerar la llegada de nuevos productos al mercado.

La colaboración con Renault refleja la tendencia creciente del sector hacia acuerdos industriales para compartir plataformas y optimizar inversiones en electrificación.

Ford también mantiene conversaciones con la china Geely para estudiar posibles fórmulas de colaboración industrial en Almussafes.

Entre las opciones planteadas figura la cesión de parte de la capacidad infrautilizada de la planta y la posibilidad de fabricar vehículos sobre arquitecturas comunes.

Electrificación y alianzas para recuperar competitividad

La estrategia europea de Ford se apoya en dos pilares principales: la electrificación y las alianzas industriales.

La compañía necesita reforzar su competitividad en un mercado cada vez más condicionado por el precio, la tecnología y la rapidez de desarrollo de nuevos modelos.

El lanzamiento de pequeños eléctricos fabricados en Europa pretende recuperar terreno en un segmento donde las marcas asiáticas han ganado presencia con rapidez.

Al mismo tiempo, la producción local busca reforzar la eficiencia industrial y reducir la dependencia de importaciones externas.

La combinación de acuerdos con Renault y posibles colaboraciones con Geely muestra cómo los grandes fabricantes tradicionales están acelerando fórmulas de cooperación para adaptarse a un entorno mucho más competitivo.

Con este plan, Ford intenta reconstruir su posición en Europa apoyándose en la electrificación, la fabricación local y el regreso a segmentos históricos donde la marca había perdido protagonismo en los últimos años.