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La elevada competencia entre fabricantes está obligando a las marcas extranjeras a adaptar su estrategia en China. Volkswagen ha optado por reforzar su colaboración con SAIC para lanzar el ID. Era 5S, una berlina híbrida enchufable desarrollada específicamente para este mercado.

El modelo supone además un cambio respecto a la filosofía completamente eléctrica asociada hasta ahora a la familia ID. Su planteamiento combina un motor de combustión con propulsión eléctrica y pone el foco en la autonomía, el equipamiento y un precio competitivo.

El ID. Era 5S solo se comercializará en China como producto de la colaboración entre SAIC y Volkswagen.

Por dimensiones y dotación, la berlina se sitúa en niveles comparables a los de un Volkswagen Passat. Mide 4.836 mm de longitud, 1.880 mm de anchura y 1.505 mm de altura. Su peso alcanza los 1.655 kilos.

Una mecánica híbrida con 177 CV eléctricos

El sistema de propulsión combina un motor atmosférico de gasolina de cuatro cilindros y 1,5 litros con una unidad eléctrica síncrona integrada en la transmisión.

El propulsor térmico desarrolla 109 CV y 126 Nm de par. El motor eléctrico entrega 177 CV y 270 Nm, configurando así la propuesta híbrida enchufable del nuevo modelo.

La batería utiliza tecnología LiFePO4 y dispone de 19,1 kWh de capacidad. Según los datos publicados, permite recorrer hasta 160 kilómetros utilizando únicamente electricidad.

El sistema admite además carga rápida. La batería puede pasar del 30% al 80% en 15 minutos.

La velocidad máxima está limitada a 165 km/h. El vehículo puede equipar llantas de 17, 18 o 19 pulgadas según la configuración seleccionada. La carrocería alcanza un coeficiente aerodinámico de 0,247.

Más de 2.000 kilómetros en las pruebas comunicadas

Uno de los principales argumentos del ID. Era 5S es su autonomía. Las cifras bajo el ciclo CLTC apuntan a un alcance combinado de hasta 2.000 kilómetros y un consumo de 2,82 litros cada 100 kilómetros.

Las pruebas comunicadas en la web oficial de SAIC-Volkswagen ofrecen incluso registros superiores. En ellas, el vehículo alcanzó una autonomía combinada de 2.033,8 kilómetros.

En esas condiciones, el consumo combinado registrado fue de 1,25 litros cada 100 kilómetros. La autonomía exclusivamente eléctrica ascendió a 207,5 kilómetros, con un consumo energético de 9,51 kWh por cada 100 kilómetros.

Estas cifras corresponden a las pruebas indicadas por la compañía y muestran uno de los elementos con los que Volkswagen pretende posicionar el modelo dentro del competitivo mercado chino.

Tecnología y equipamiento como argumentos comerciales

La dotación tecnológica ocupa otro lugar destacado. El habitáculo incorpora una pantalla central 2.5K de 15,6 pulgadas y una instrumentación digital de 8,8 pulgadas.

El equipamiento incluye iluminación led, techo panorámico y asientos calefactables y ventilados que pueden convertirse en cama. También dispone de un sistema de sonido formado por seis altavoces.

En materia de asistencia incorpora siete airbags, conducción autónoma, ayuda para maniobrar en espacios estrechos y aparcamiento automático. Añade memoria de estacionamiento, incluida la planta del garaje, y un sistema de visión de 540 grados.

El modelo dispone igualmente de control mediante voz iFlytek, conectividad con dispositivos y un sistema de iluminación ambiental con 255 colores. El interior prescinde de botones físicos.

El precio refleja la presión competitiva de China

La política comercial constituye uno de los aspectos más llamativos del lanzamiento. El precio parte de 89.900 yuanes, mientras que las versiones superiores alcanzan los 119.900 yuanes.

La horquilla depende del paquete de equipamiento elegido. Las cifras publicadas sitúan el coste aproximadamente entre 14.470 y 15.300 euros al cambio indicado.

El posicionamiento muestra hasta qué punto la competencia del mercado chino está condicionando las estrategias de los fabricantes internacionales. Volkswagen combina en este caso electrificación, motor de combustión, elevada dotación tecnológica y precios ajustados mediante su alianza con SAIC.

El resultado es una berlina concebida exclusivamente para China que se distancia del planteamiento eléctrico puro de otros modelos ID. y refleja la adaptación de la compañía a las particularidades de uno de los mercados automovilísticos más competidos.