Las sanciones de la ZBE concentran el grueso de los fallos desfavorables
Las multas vinculadas a la Zona de Bajas Emisiones representan el 72,6% de los procedimientos judiciales que el Ayuntamiento de Madrid ha perdido frente a la entidad de defensa de los conductores Dvuelta entre enero de 2025 y agosto de 2026.
En términos absolutos, se trata de 1.333 procedimientos ganados por la empresa frente al consistorio madrileño. El total de resoluciones favorables obtenidas por Dvuelta en materia de sanciones de tráfico asciende a 1.835 durante ese mismo periodo.
La entidad asegura, además, que estas sentencias representan más del 90% de los procedimientos que llevó ante los juzgados de lo contencioso-administrativo de Madrid.
Los datos sitúan las multas relacionadas con las restricciones de acceso como el principal foco de litigiosidad entre los expedientes recurridos por la compañía.
La cuestión adquiere especial relevancia por el peso que tienen estos sistemas en la gestión del tráfico urbano. Madrid utiliza mecanismos automatizados para controlar tanto el acceso a determinadas zonas como los excesos de velocidad.
El control automatizado de matrículas entra en el foco
El Ayuntamiento de Madrid emplea cámaras capaces de leer las matrículas de los vehículos para controlar los accesos y determinadas infracciones.
Este sistema se utiliza tanto para supervisar el cumplimiento de las restricciones de la ZBE como para detectar excesos de velocidad.
Dvuelta sostiene que este procedimiento funciona de forma automatizada y genera un elevado número de expedientes sancionadores. Según la entidad, el sistema opera sin intervención humana directa en la detección de las infracciones.
La combinación de estas herramientas con un elevado volumen de procedimientos convierte la gestión documental en un elemento relevante cuando las sanciones llegan a los tribunales.
En total, 1.778 sanciones relacionadas con ZBE y velocidad fueron anuladas judicialmente durante los 20 meses analizados.
El volumen permite observar el peso que han adquirido los sistemas automáticos en la gestión de la movilidad y, al mismo tiempo, la importancia de que los procedimientos cumplan todos los requisitos establecidos.
La señalización aparece como uno de los puntos determinantes
Uno de los principales motivos de anulación señalado por Dvuelta está relacionado con la ausencia de documentación que acredite la existencia de la señalización correspondiente.
La normativa municipal exige acreditar la instalación de carteles informativos visibles que adviertan a los conductores de la existencia de sistemas de captación de imágenes destinados a controlar los accesos.
Según la empresa, en la práctica totalidad de los procedimientos analizados no se habría aportado documentación suficiente para demostrar la existencia de esa señalización reglamentaria.
Este elemento se ha convertido en uno de los argumentos utilizados para solicitar la anulación de las sanciones.
Dvuelta considera que la falta de esta documentación afecta a los derechos de información y defensa de los conductores. La entidad sostiene que, cuando no queda acreditado el cumplimiento de los requisitos establecidos, las sanciones pueden terminar siendo declaradas nulas.
Este punto tiene especial importancia en procedimientos basados en sistemas automatizados, donde los elementos documentales adquieren un papel relevante durante los recursos.
Más de 1.800 procedimientos ganados frente al consistorio
Entre enero de 2025 y agosto de 2026, Dvuelta contabiliza un total de 1.835 procedimientos judiciales favorables frente al Ayuntamiento de Madrid por sanciones relacionadas con el tráfico.
La mayor parte corresponde a la ZBE. Sin embargo, las multas por exceso de velocidad también representan una proporción significativa.
En concreto, las sanciones por velocidad acumulan 445 sentencias favorables para los conductores. Esta cifra equivale al 24,25% del conjunto de procedimientos ganados por la entidad durante el periodo analizado.
De esta forma, las sanciones de ZBE y las relacionadas con la velocidad concentran prácticamente la totalidad de los procedimientos judiciales favorables registrados por Dvuelta frente al consistorio.
Muy por detrás aparecen otras tipologías.
Las multas de estacionamiento representan el 1,69% de las resoluciones ganadas, mientras que las relacionadas con semáforos suponen el 0,49%.
Los porcentajes muestran una notable diferencia entre unas categorías y otras dentro de los procedimientos recurridos por la organización.
La recaudación por multas supera los 283 millones de euros
El volumen de sanciones tiene también una dimensión económica relevante.
Según los datos recogidos por Dvuelta, el Ayuntamiento de Madrid reconoció en la liquidación de ingresos correspondiente a 2025 un total de 283,2 millones de euros por multas.
Esta cantidad refleja el peso de las sanciones dentro de los ingresos municipales procedentes de la gestión del tráfico y la movilidad.
Las multas por velocidad constituyen otro de los apartados destacados. Según datos de Automovilistas Europeos Asociados, los radares de velocidad de la Policía Municipal de Madrid generaron 173.712 denuncias durante el primer semestre de 2025.
El importe asociado a estas sanciones alcanzó los 19,99 millones de euros entre enero y junio de ese año.
De acuerdo con esos mismos datos, los dispositivos de control de velocidad generaron más de 4.500 euros por hora durante ese periodo.
Estas cifras ayudan a dimensionar el volumen económico asociado a los sistemas de control automatizado y a las infracciones detectadas en la capital.
Las multas por velocidad ocupan la segunda posición
Aunque las sanciones relacionadas con las restricciones de acceso concentran el mayor porcentaje de fallos desfavorables para el Ayuntamiento dentro de los casos gestionados por Dvuelta, los expedientes derivados de los controles de velocidad ocupan el segundo lugar.
Las 445 sentencias favorables obtenidas por conductores representan prácticamente una cuarta parte del total de procedimientos judiciales ganados por la entidad.
Este tipo de sanciones comparte con las de ZBE el uso de sistemas automatizados de control, aunque cada procedimiento responde a una infracción distinta.
En ambos casos, las cámaras y otros mecanismos tecnológicos permiten gestionar un gran volumen de expedientes.
Los datos facilitados muestran que estas dos categorías concentran el mayor nivel de conflictividad judicial dentro de los asuntos defendidos por la organización frente al Ayuntamiento de Madrid.
Estacionamiento y semáforos quedan en un nivel muy inferior.
La gestión documental gana peso en las sanciones automatizadas
Los resultados judiciales recopilados entre enero de 2025 y agosto de 2026 ponen el foco sobre la documentación que acompaña a los expedientes sancionadores.
En el caso de las multas vinculadas a la ZBE, la acreditación de la señalización informativa aparece como uno de los elementos decisivos señalados por Dvuelta.
La entidad sostiene que la falta de pruebas documentales sobre la instalación de los carteles puede afectar a la validez del procedimiento.
Este aspecto adquiere especial relevancia ante un sistema de gestión que recurre de forma intensiva a cámaras de matrícula y herramientas automatizadas.
El elevado número de resoluciones judiciales favorables a los conductores refleja la importancia que tienen los requisitos formales cuando una sanción es recurrida.
Los datos recopilados durante estos 20 meses sitúan a las multas de ZBE como la principal categoría dentro de los procedimientos perdidos por el Ayuntamiento frente a Dvuelta. Las sanciones por velocidad aparecen en segundo lugar, mientras que estacionamiento y semáforos tienen un peso muy reducido.
El escenario combina así tres elementos: un elevado volumen de expedientes, un sistema de control basado en tecnología y una elevada recaudación por sanciones. Todo ello en un contexto en el que el cumplimiento de los requisitos documentales puede acabar siendo determinante cuando los procedimientos llegan a los tribunales.